Coronavirus: ¿Es efectiva la desinfección con Ozono? – Revisión Científico-técnica

 

Dada la situación excepcional de alarma e incertidumbre por el nuevo Coronavirus; y la demanda de información y sistemas de desinfección con ozono, la Dirección Técnica de ASP Asepsia, a modo divulgación, ha elaborado un artículo sobre la utilidad de los sistemas de ozono ASP (con equipos y metodología propia) frente a virus; así como algunas recomendaciones generales preventivas para empresas, instituciones y la ciudadanía en general destinadas a la desinfección, purificación y/o higienización.

El ozono como desinfectante: prevención de contagios por virus, bacterias y hongos

Efectividad de tratamientos de desinfección con ozono frente al Coronavirus

El ozono es el desinfectante más eficiente para todo tipo de microorganismos.

De acuerdo con la bibliografía científica, se puede decir que el ozono no tiene límites en el número y especies de microorganismos que puede eliminar, dado que actúa sobre éstos en varios niveles.

La oxidación directa de la pared celular constituye su principal modo de acción, esta oxidación provoca la rotura de dicha pared, propiciando así que los constituyentes celulares salgan de la célula. Asimismo, la producción de radicales hidroxilos como consecuencia de la desintegración del ozono en el agua provoca un efecto similar al expuesto.

Los daños producidos sobre los microorganismos no se limitan a la oxidación de su pared: el ozono también causa daños a los constituyentes de los ácidos nucleicos (ADN y ARN), provocando la ruptura de enlaces carbono-nitrógeno, lo que da lugar a una despolimerización, de especial interés en el caso de desactivación de todo tipo de virus. Los microorganismos, por tanto, no son capaces de desarrollar inmunidad al ozono como hacen frente a otros compuestos.

El ozono es eficaz, pues, en la eliminación de bacterias, virus, protozoos, nemátodos, hongos, agregados celulares, esporas y quistes (Rice, 1984; Owens, 2000; Lezcano, 1999).

Por otra parte, actúa a menor concentración y con menor tiempo de contacto que otros desinfectantes como el cloro, dióxido de cloro y monocloraminas.

Además, el ozono, como indicábamos previamente, oxida sustancias citoplasmáticas, mientras que el cloro únicamente produce una destrucción de centros vitales de la célula, que en ocasiones no llega a ser efectiva por lo que los microorganismos logran recuperarse (Bitton, 1994).

Cabe destacar que el ozono por ser un gas tiene la capacidad de penetrar y ocupar todo el espacio de difícil acceso por difusión, esto representa una gran ventaja respecto a otros desinfectantes. Además, el ozono tiene la versatilidad de poder utilizarse disuelto en agua o en forma gaseosa en ambientes donde no es posible utilizar agua ozonizada para la desinfección.

El amplio espectro de acción del ozono como desinfectante resulta de especial relevancia en el caso que nos ocupa, ya que los virus transmisores de enfermedades víricas más o menos graves pueden transferirse desde un hospedador humano a superficies, de donde no son eliminados con los tratamientos convencionales de desinfección. Hay que tener en cuenta que los virus, por su naturaleza, son muy lábiles fuera del hospedador y desactivarlos es más fácil que eliminar bacterias y hongos resistentes y sus esporas, cosa que logran los tratamientos con ozono sin dificultad. El empleo de ozono, tanto en agua como en aire, para la desinfección de superficies resulta mucho más recomendable que el uso de otros desinfectantes actuales.

El ozono como desinfectante – Tratamiento de virus con ozono

 

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), “Los virus encapsulados son susceptibles a una amplia gama de desinfectantes hospitalarios utilizados para la desinfección e superficies duras no porosas. En contraste, los virus desnudos son más resistentes a los desinfectantes”1

La EPA (US Environmental Protection Agency) tiene un listado de desinfectantes que especifican en su etiqueta su eficacia contra virus desnudos (por ejemplo, norovirus, rotavirus, adenovirus, virus de la poliomielitis), y que tienen un amplio espectro antiviral ya que son capaces de inactivar tanto virus envueltos como desnudos.

En la Unión Europea, con la entrada en vigor del Reglamento para Productos Biocidas (BPR, por sus siglas en inglés), se incluye al ozono como biocida para distintos usos, dentro del grupo de Desinfectantes se lo clasificó como aplicable a la desinfección de superficies, materiales, equipos, muebles, sistemas de aire acondicionado, paredes, suelos de lugares públicos y privados, zonas industriales y otras zonas destinadas a actividades profesionales, también destinado a desinfección de aire. (TP 2)2

De hecho, según un trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ozono es el desinfectante más eficiente para todo tipo de microorganismos.3 En el documento de la OMS al que nos referimos, se detalla que, con concentraciones de ozono de 0,1 – 0,2 mg/L.min, se consigue una inactivación del 99% de rotavirus y polio-virus en agua perteneciente también al grupo 4 de los coronavirus.

En la tabla reflejamos los resultados de distintos estudios sobre la capacidad de destrucción del ozono en determinados virus.

Como se puede observar, en esta tabla están incluidos los virus desnudos contemplados por la EPA a la hora de decidir la eficacia desinfectante de un producto: rotavirus, dentro del grupo de los virus entéricos, así como el virus de la poliomielitis.

Resultados de la ozonización en virus

Medio Organismo Ozono (ppm) Tiempo (segundos) Supervivencia (%) Referencia bibliográfica
Aire pX174 0,04 480 0,1 De Mik (1977)
 

 

 

 

Agua

Poliovirus 1 0,20 360 1 Harakeh & Butler (1985)
NDV 2,00 417 1 Pérez-Rey (1995)
Poliovirus 1 0,21 120 0,1 Roy et al (1982)
Poliovirus 1 1,50 8 0,5 Katzenelson et al. (1979)
Fago T2 1,30 70 0,003 Katzenelson (1973)
Fago T7 0,95 240 0,001 Lockowitz (1973)
Rotavirus SA- 11 0,25 10 0,001 Vaughn et al. (1987)
Hepatitis A 1,66 5 0,00001 Hall & Sobsey (1993)

 Evidentemente no hay estudios específicos sobre la inactivación de los virus mas infecciosos con ozono (como tampoco con otros desinfectantes), debido al riesgo que implicaría dichos estudios, sin mencionar el coste que supondría.

Se utilizan, a modo de indicadores de la eficacia de un biocida, virus que no implican riesgos, ni para los investigadores ni por un posible accidente. Los bacteriófagos (como el pX174) han sido ampliamente utilizados como indicadores de poliovirus, enterovirus, virus envueltos y Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), debido a que son seguros y fáciles de manejar. 4

Así en un estudio más reciente (2006)5, se evaluó una serie de fagos, (virus usados como indicadores, como hemos señalado) desnudos y envueltos, con los cuatro tipos de material genético posible: de cadena simple (ssARN, ssADN) y de cadena doble (dsARN y dsADN), a fin de determinar la capacidad viricida del ozono en distintas condiciones. Ya que el ozono causa daños principalmente en las proteínas de la cápside, se consideraron asimismo virus con diferentes arquitecturas.

 

Dirección técnica de ASP Asepsia

 

 Referencias de la revisión científico-técnica

1 CDC, “Interim Guidance for Environmental Infection Control in Hospitals for Ebola Virus”

2 Anexo V. Reglamento 528/2012. Comercialización y uso de productos biocidas.

3 Disinfectants and Disinfection By-Products

4 Dileo et al. 1993; Lytle et al. 1991; Maillard et al. 1994

5 Chun-Chieh Tseng & Chih-Shan Li (2006), “Ozone for Inactivation of Aerosolized Bacteriophages”. Aerosol Science and Techology, 40:9, 683-689, 2006. DOI: 10.1080/0278682060079

Fuente: https://www.aspozono.es/

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